Sagrada Familia 2004

Sagrada Familia 2004.
Obras interiores y exteriores basílica.

taquillas sagrada familia

Acababa de llegar y a punto de hacer la cola hice esta foto. Mirad las aglomeraciones, cero.

Hacía dos años que fue el año internacional de Gaudí, se le hizo ese reconocimiento por su 150 aniversario de su nacimiento.

Se estaba empezando a promocionar mucho la obra de Gaudí, y muy especialmente la Sagrada Familia.

Al mismo tiempo la ‘marcaBarcelona’ estaba empezando a crearse. Estábamos en boca de mucha gente y de muchos países.

Una ciudad increíble, un clima ideal, unas gentes, que siempre hemos sido acogedoras, de mentalidad abierta y un patrimonio EXCEPCIONAL, único y maravilloso.

Voluntarias recogiendo dinero

Aquí veis las voluntarias que recogían los donativos, ‘la capta’ de dinero para que continuaran las obras. Durante muchos años, su principal fuente de ingresos era este. Los donativos y las pocas o muchas entradas que se vendían.

Las puertas. De dónde veis que he cogido la cabecera para estos días que la Sagrada Familia es la protagonista. Y donde sale Jesús.

Andamios y más andamios estaba todo lleno de ellos, entonces las obras interiores eran muchísimas y había casi más hierro que piedra, que ya es decir.

Aprovecho estas fotos, para explicar lo que era la fotografía digital en el 2004. Cara y complicada y poco gratificante.

Las cámaras eran caras, las memorias carísimas, las de 256 megas valían un buen dinero. Pero era proporcional la calidad de las fotos a lo que ocupaban, o sea, poca.

Las prestaciones eran poquitas, apenas con zoom, los contrastes pocos y el cielo blanco estaba siempre presente. Continua presente aún pero no tanto.

Esta era mi tercera máquina y mi primera me la robaron en plena calle Ciutat de Granada unos desaprensivos, la segunda a las pocas miles de fotos se quedó todo en negro, ésta era mi tercera cámara.

Ahora todo el mundo tiene una, pero antes una persona que iba por todos sitios haciendo fotos… nunca sabías por dónde te iban a venir los tiros.

Hoy todo el mundo tiene una, o dos o … y no digamos ya en el móvil. Impensable antes.

Nada que ver con lo que vendría en pocos años. En precio, calidad y almacenamiento. Por eso estas fotos de interiores son de esta calidad.

A la salida, en plena plaza de la Sagrada Familia, había siempre los vendedores de cuadros.

Aún continúan ahí, los domingos, creo.
Habrá más…seguro…prometido…

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